segunda-feira, 1 de agosto de 2016
Pequeño Notable
Es muy interesante analizar cómo un libro sobre un príncipe niño, creado por el francés Antoine de Saint-Exupéry sobrevive más de setenta años y aún figura como uno de los libros más leídos en las listas de los más vendidos. No son solamente los niños que lo leen.
Lo que está escrito en esa obra permanece actual y puede ser repetido por todas las generaciones. «Solo se ve bien con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos» muy lindo e importante para desarrollar en los niños la idea de entender sus propios sentimientos. Ver solamente lo que está en el exterior (apariencia) pierde sentido. Todos los adultos que buscan en la obra confort y ayuda, están escientes que «Todas las personas mayores fueron al principio niños” eso nos permite entender lo que los niños hacen de forma totalmente diferente que los adultos. Son frases líricas que podremos citar a través de los años que siempre serán actuales.
Es una forma de mostrar, realmente, que los niños pueden ver el mundo de forma totalmente diferente que los adultos.
Con gran delicadeza permanece en nuestros corazones. «Las estrellas son todas iluminadas... Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que algún día, cada uno pueda, encontrar la suya» Debe ser.
Terminando con un pensamiento que al llevarlo a cabo estaremos siempre pensando en los otros. «Tú te tornas eternamente responsable por aquello que cautivas».
Obra: «El principito» (en francés: Le Petit Prince) es una novela corta y la obra más famosa del escritor y aviador francés Antoine de Saint-Exupéry (1900-1944).
segunda-feira, 11 de julho de 2016
Proceso de destitución (Impeachment) de Profesores
Tengo certeza que en su época de escuela, cuando eran alumnos, pensaron muchas veces que algunos profesores no deberían estar dando clase. Y el problema continúa. Son profesionales de los que nadie sospecha. Nunca son evaluados por quienes reciben el servicio. Padres y gestores piensan que está todo bien y que los que no funcionan son los alumnos. Son perezosos, no estudian o no tienen competencia. ¿Será que no hay un error grave en esa evaluación? ¿Los niños no aprenden, no se alfabetizan y continúan siendo los culpados? Tenemos un sistema perverso. En las escuelas particulares los profesores tienen obligación de producir un resultado a todo costo. Penalizan a los alumnos, aplican pruebas, mandan para los servicios que viven alrededor de las escuelas (psicopedagogos, fonoaudiólogos, profesores particulares, psicólogos entre otros) la cobranza es dura. Ya en la Escuela Pública, el profesor no sufre sanciones y no es destituido como en las escuelas particulares, la cobranza es más personal y no existe feedback de las familias que poco participan. La población piensa que la Escuela Pública es gratuita. No saben cuánto todos pagamos con nuestros impuestos y que no es un favor que su hijo esté allí y que pueden cobrar el aprendizaje, pero no lo cobran y siempre culpan a sus hijos.
¿Cuál es la actividad de un profesor? Promover el aprendizaje y si él no ocurre su deber no fue cumplido, ¿cuál sería la solución? No deberíamos tener ningún funcionario que no fuese evaluado ni que tuviese un empleo vitalicio. No consiguió cumplir con su deber salga y dé lugar a otro profesional más capacitado. Esa debería ser nuestra máxima.
Los propios alumnos podrían evaluar sus profesores lo que colocaría a todos en alerta para promover el bienestar social. A los profesores, en general, no les gustan sus alumnos, no tienen placer cuando están en la clase por ese motivo, en el servicio público siempre intentan ir para servicios administrativos o pedir licencia lo que significa que no estarán dando clase. La población, en general, no sabe cuántos profesores se encuentran en esas situaciones especiales. Vamos a organizar una gran evaluación para elegir los más capacitados y que amen, verdaderamente, la profesión.
Los directores deberían tener coraje de preguntarles a sus alumnos cuáles son los profesores que deberían sufrir el proceso de destitución (impeachment) y presentar los resultados para ver las modificaciones que ocurrirán en las escuelas.
¿Ustedes conocen algún otro profesional que no sea evaluado? Solamente los profesores tienen ese privilegio y ni saben que lo tienen.
En nuestra sociedad desde el más simple funcionario hasta el presidente de la república, todos deben ser evaluados. Los profesores tienen mucha culpa del actual estado de nuestro sistema educacional.
quinta-feira, 23 de junho de 2016
Escuela y Creatividad
Estamos llegando al colapso en las escuelas. Los adolescentes no quieren ir a la escuela o no les gusta. ¿Qué estaría sucediendo? Las escuelas no corresponden a sus deseos. Van única y exclusivamente por obligación. ¿Será que la Escuela tiene que ser tan mala? ¿Será que los educadores no saben hacer algo más interesante? Pienso que saben, pero los padres desean algo retrógrado que los remita al siglo pasado. Quieren que las escuelas llenen las cabezas pensantes de sus hijos con gran cantidad de «conocimientos» que no van a servir para el próximo siglo. ¿Qué precisan los niños? Vamos a pensar e intentar ver el futuro. Su hijo va a precisar, realmente, ser creativo. Si en las escuelas enseñan que para las preguntas solo existe una respuesta, nadie piensa más en nada. Los currículos son segmentados y no apuestan en los niños. Los exámenes son preparados para trabar la imaginación. En los currículos no se les da ninguna importancia a la música o a las artes. Son limitados y repetitivos. Los profesores son determinantes en la estimulación de las habilidades de los niños y como su formación es muy pobre no tienen esa competencia. Los padres a su vez están muy preocupados con la sobrevivencia y no les sobra tiempo para acompañar el desarrollo de sus hijos. ¿Y ahora? Los jóvenes están hastiados y necesitando mucho estímulo en esta sociedad altamente competitiva.
No podemos culpar a la tecnología por ese cuadro. Las escuelas deben, urgentemente, modificar sus currículos y el entrenamiento de sus profesores. Tenemos que enseñar a crear y así, desarrollar la inteligencia.
¿Dónde está la innovación? En la diversidad. Cuando el pensamiento es homogéneo nada sucede de forma diferente. Pero no vamos a pensar que la creatividad es un proceso aleatorio. No, es necesario tener mucha disciplina. Vamos a pensar creativamente para pedirles a los niños y a los jóvenes que para cada pregunta encuentren, por lo menos, tres respuestas. El mundo va a ser cada vez más creativo. ¿Usted tiene alguna idea para promover la creatividad? Sugiero una que siempre funciona muy bien. TRABAJO EN GRUPO.
quarta-feira, 13 de janeiro de 2016
Valores e ética.
Es muy grave lo
que está sucediendo en nuestra sociedad y eso debe estar influenciando el
comportamiento general de la comunidad.
Los padres no están
controlando a sus hijos y permitiendo que hagan lo que quieran. Los niños van
para ambientes públicos e incomodan a todos sin que nadie reclame porque piensan
que hacerlo sería políticamente incorrecto. «Los niños deben hacer lo que quieran».
Errado. Vivimos en sociedad y somos regidos por leyes que debemos obedecer y los
niños deben ir incorporándose a la sociedad y aprender a vivir respetándolas. Esos
niños serán adolescentes sin normas sociales y entonces comenzarán las reclamaciones.
Debemos saber ver que nuestros hijos crecen.
Los niños cuando son
llevados a ambientes especiales (teatro, cine, fiestas, ballet) presentan un comportamiento totalmente aleatorio. Corren,
no respetan el espectáculo, comen, beben, conversan alto, usan el celular y se pelean.
No notan que hay otras personas y no reciben reprimendas de los adultos que los
acompañan. Me gustaría interferir y hablar con esos adultos y decirles que están
criando vándalos para la sociedad futura, pero mi hija piensa que puedo estar
exponiéndome porque las personas no creen en la educación.
¿Qué podemos hacer?
¿Cómo están esos niños en sus escuelas? ¿Será que son muy represoras y por eso los
padres liberan todo? O ¿será que los alumnos hacen lo que quieren porque están
pagando? No sé, pero la situación es muy seria.
Vamos a educar a
los niños desde la más temprana edad. Negar un juguete, negar un deseo. La
frustración también forma parte de la vida y del desarrollo cognitivo y afectivo.
Si los padres no
consiguen educarlos, ¿cómo esos niños van a entrar en la sociedad competitiva? Todo
parece muy gracioso hasta los 4/5 años, después se transforma en algo un poco
incómodo hasta que en la adolescencia es insoportable y en la vida adulta la
persona es vista como pesada. La profesionalización de sus hijos va a depender
de los límites adquiridos cuando eran pequeños.
Dejar todo en las
manos de la escuela no funciona porque la mayoría de ellas se preocupa con la
enseñanza de contenidos y está preocupada con la cantidad de cosas que el alumno
sabe y no con las relaciones con los colegas.
Las situaciones
se suceden y los niños no reciben ninguna reprimenda. Gritan en ambientes donde
no deberían, corren y les pegan a los jóvenes y a las personas de edad. No se
disculpan y sus padres no dicen nada. Interrumpen las conversaciones de los
adultos para poder ser escuchados (no esperan) y simplemente los adultos le
dedican toda su atención como si fuesen el centro del universo. Eso no es amor,
es desamor. Los padres no están preparando a los niños para vivir en sociedad.
Es urgente educar
a los niños con amor e inteligencia, caso contrario, ellos sufrirán mucho en la
vida.
domingo, 18 de outubro de 2015
2021
Hasta el año 2021
40 % de los profesores de la red pública se jubilarán. De acuerdo con estudios
realizados, las personas que entrarán no serán suficientes porque la búsqueda
por lugares en esa carrera es cada vez menor. ¿Será que nadie más quiere ser
profesor? ¿Será que el desinterés político llegó a los jóvenes que buscan carreras
más glamurosas que traen mejores resultados financieros? Puede ser, pero Brasil
ya pasó por situaciones mucho más críticas y vive una realidad donde muchos profesores
no tienen la formación necesaria para las disciplinas que enseñan.
Aquí tenemos que
usar la opinión del Prof. Lauro de Oliveira Lima y utilizar un método a prueba
de profesor. El profesor será apenas un animador y los jóvenes van a aprender a
través de investigaciones e intercambios (dinámica de grupo) entre ellos. No
podemos esperar que la formación de los profesores mejore porque no es un
proceso rápido y podemos perder generaciones esperando. En los años 50 / 60 mi
padre recorría todo el Brasil dando cursos de CADES para formar profesores en
poco tiempo y poder mantener vivo el sistema. ¿No sería este el momento de
retomarlos para encender la llama de nuestra educación?
Los profesores
que se van a jubilar tienen coraje de decir que «están dejando el sistema peor que
cuando entraron». ¿Será que no entienden que ellos fueron la causa? ¿Qué dejaron
de hacer? Si cada uno hiciera su parte el cambio sería estructural. Nada disculpa
que un profesional diga que no hizo nada porque no pudo. ¿Quién lo vigiló tan bien?
No es verdad. No hizo nada porque no sabía, no quería y pensó que nadie iba a
culparlo. Yo los culpo, sí. Cada profesor tiene su culpa dentro de un sistema
fallido en el cual podríamos estar formando grandes hombres y estamos dejando
salir una masa de analfabetos funcionales y mediocres que no le agregan nada al
país.
¿El único culpado
es el gobierno? No. Todos tenemos una participación efectiva. Fui al CIEP
(Centro Integrado de Educación Pública) que hoy lleva el nombre de mi padre
Lauro de Oliveira Lima aquí, en Rio de Janeiro (Río das Pedras) e invité a los
profesores de cerca de 2600 alumnos a participar de un curso de formación de
profesores que nuestra escuela realiza. ¿Cuántas personas aparecieron? Dos
profesores y una auxiliar. El caso es grave. El profesor pasa en un concurso
público y piensa que no debe estudiar más y después es solamente esperar la jubilación.
¿Ya vieron la corrida para ser profesor de las redes públicas? Será que quieren,
realmente, ser profesores o no quieren tener un jefe y ni responsabilidades. ¿Cuántas
faltas? ¿Cuántas personas que no hacen nada? El sistema está arruinado.
terça-feira, 21 de julho de 2015
«Escuela en exceso les hace mal a los niños»
«Escuela en
exceso les hace mal a los niños». Afirmación de Eduardo Sá, psicólogo. El primer
impacto al oír esa aseveración es muy fuerte. ¿Cuál será el mensaje del psicólogo
para los padres y profesores? A lo largo de su artículo vamos entendiendo a lo que
se refiere. La escuela de la cual él trata, realmente, les hace mal a los niños
aunque permanezcan en ella durante poco tiempo. Es una escuela aburrida y sin
creatividad en la cual el niño no es el agente de su aprendizaje. Ese tipo de
escuela es contraproducente, y los niños deberían ser protegidos de ese tipo de
institución. Dice él: «jugar es tan esencial como aprender», pero ¿quién ha
dicho que la escuela no debe ser un juego permanente? El juego debe ser el
centro de la pedagogía moderna. Podemos aprender jugando. El trabajo de los niños
es jugar. Todas las tareas que no sean lúdicas no atienden las características
infantiles. Las escuelas, en general, no permiten que los niños tengan contacto
con sus pares. Los colocan en bancos, formando filas delante de un maestro/profesor
que les da la clase. Ellos necesitan estar en dinámica de grupo conversando con
los otros niños. El maestro/profesor debe apenas orientar la actividad.
La familia a la cual
se refiere el autor del artículo, anteriormente citado, no existe más en nuestra
sociedad. Los padres están trabajando y no tienen tiempo para cuidar de su
prole. Los padres son ejecutivos y no están en casa cuidado de los niños. El gran
movimiento es transformar a la escuela tradicional en una escuela piagetiana en
la cual el papel fundamental es de los niños y jóvenes. El maestro/profesor es el
técnico del equipo. No juega, deja que los niños jueguen. Jugar deberá ser
parte integrante de todas las actividades y la vida debe ser trabajada a todo
momento. La vida de los niños debe estar vinculada a la escuela. Esa debe ser su
actividad fundamental. No debería existir la llamada escuela propiamente dicha.
¿Cuál es esa escuela? Es la escuela tradicional que solo se preocupa con la
transmisión de conocimientos (contenidos). Es una institución impenetrable con maestros/profesores
que se consideran dueños del conocimiento, que aplican muchas pruebas colocando
a los niños en un estado permanente de estrés. La escuela debe estar vinculada
al mundo. Los niños deberían salir por lo menos de 15 en 15 días hacia afuera de
los muros de la escuela. Comparar lo que hacen en la escuela con la vida.
Los deberes
escolares son un gran problema. Y, realmente lo son. Se manda para casa todo lo
que la escuela no consiguió enseñarles. Pasan, entonces para los padres o
acompañantes, el papel de entrenar a los niños. ¿Cómo deberían ser los deberes
escolares? Investigaciones para conocer el mundo. Actividades que los niños puedan realizar sin
la ayuda de los padres. Deben llevar a la escuela sus experiencias familiares. El niño debe ir a la Escuela como si fuera a
una fiesta, porque es donde se juega y se descubren cosas nuevas y donde se encuentra
con los amigos. Repetir no es el papel de la escuela. Allí debería ser siempre el
centro de la creatividad. Todo aquello que es repetitivo ya puede estar en la
computadora, no es necesario que el niño lo grabe en su cerebro. Tenemos que
optar entre la reproducción o la transformación. Título de un libro del Prof.
Lauro de Oliveira Lima en el cual debate modelos de escuelas.
La valoración de
la participación de cada alumno está vinculada a su trabajo en dinámica de
grupo. Todos deben hablar y oír. Cada niño tiene una experiencia que debe ser
transmitida a sus pares. Discutir, conversar, evaluarse mutuamente, ese es el
papel fundamental de la Escuela.
Las reglas y las responsabilidades
individuales hacen que los niños sean más autónomos y libres. Esa es la escuela
que no les hace mal. La participación de los padres debe ser intensa para que los
maestros/profesores se sientan apoyados en sus acciones.
En una escuela organizada
así, los niños nunca fracasan. Ellos apenas demuestran el nivel en el que se
encuentran. Las notas nada dicen sobre el desarrollo, señalan apenas una etapa.
El desarrollo debe ser medido a través de las soluciones que el niño produce al
resolver los problemas presentados. Cada solución tiene un grado de desarrollo incluido
en ella. Lo que se debe evaluar constantemente (observaciones diarias de los niños)
es su nivel de desarrollo cognitivo.
Una gran interacción
de los padres con la escuela contribuirá al desarrollo de la moral y de esa forma
desarrollaremos personas honestas, humildes que no tengan miedo de errar y entiendan
que pueden vencer con la ayuda de los demás.
Concluimos, entonces
que el modelo actual de Escuela es un modelo muy atrasado y no justifica que los
niños permanezcan largos períodos presos en una estructura que no les ofrecerá
ninguna de las novedades del siglo XXI. Esa escuela, sí que les hace mal.
Pensamos que el niño
debe estar en un ambiente rico en experiencias y que sea siempre lúdico.
Esa escuela autoritaria y que solo se preocupa con
contenidos ya está realmente superada, pero está presente en casi todos los rincones
del planeta.
domingo, 28 de junho de 2015
¡"La ausencia de enfermedad" y su cura!
Claro está que con plena
consciencia, ningún padre quiere que su hijo se enferme. Pero, he identificado
una situación que es, por lo menos, extraña. Algunos padres intentan encontrar,
a todo costo, una enfermedad moderna que pueda estar acometiendo a sus hijos. Puede
ser THDA, TDA o cualquier otra de esas siglas, que tanto aprecian los
especialistas.
Me gustaría decir algo sobre
ese asunto, intentando evitar esa SDBDNC (Síndrome de Búsqueda de Enfermedades en
los Niños, en español). La primera señal que identificamos en los padres que
están realizando esa búsqueda, es que establecieron que el rendimiento de los niños
debe estar dentro de un estándar establecido por ellos, y para eso comparan el rendimiento
de sus hijos con el de otros niños que identificaron como siendo «modelos»... ¿Y
quién dijo que eso es una forma técnicamente correcta de establecer una evaluación?
¿Dónde está escrito que una persona puede «determinar el modelo», sin conocimiento
técnico o científico sobre el asunto? Es una intuición... o cualquier otra cosa.
El resultado es pésimo, porque las causas de un determinado comportamiento
indeseable pueden estar, principalmente en la mala educación dada por la familia
- y así el culpable viste la toga de juez o el guardapolvo de profesional de la
salud para realizar el diagnóstico, obteniendo los resultados previsibles.
La situación se agrava
cuando el niño está bien en la escuela, comportándose normalmente, dentro de lo
esperado para su nivel mental, pero la familia se exige realizar el papel de
preocupada, queriendo identificar alguna anomalía para poder someter al niño a
tratamientos y a otras cosas. Eso no es bueno para ninguna de las partes y es necesario
recordar que el análisis errado de la situación es tan malo como el hecho de no
analizarla. O sea, debemos estar atentos, pero debemos, también, tener competencia
para evaluar las situaciones de forma correcta.
Las distorsiones del
comportamiento narradas por los padres, ocurren en el ambiente doméstico, pero ellos
quieren que la escuela «vea» esos «problemas», como si los mismos sucediesen durante
el día lectivo - ¡lo que, verdaderamente, no sucede! El ambiente es otro, las
interacciones son diferentes, la estimulación y la motivación son completamente
diferentes, o sea, es otro mundo. Y en dos mundos diferentes, lo que sucede en
uno no necesariamente sucede en el otro.
Entiendo que el
problema, en general, es de la familia, pudiendo, en muchos casos, tratarse de una
enfermedad en estado crónico que nadie haya conseguido detectar. Llevan a los niños
a los terapeutas que, no se comunican con la escuela y se apropian de las
informaciones dadas por la familia. Lo que era un problema, se transforma en una
confusión, con un mayor perjuicio siempre para los niños.
Todo eso parece ser
falta de responsabilidad, porque si un niño está, realmente, enfermo precisa de
un diagnóstico y de terapias, con seguridad, pero es necesario que eso sea
compartido con la escuela, ya que es allí donde él tiene la mayor vivencia. Pero,
como la Escuela, en nuestra sociedad, es altamente desmoralizada, no se la
considera capacitada para para realizar los análisis y evaluaciones del
comportamiento infantil. ¡No se reconoce la seriedad de todo el trabajo realizado
durante años si la escuela no «acepta la enfermedad» que los terapeutas y padres
determinaron que existe!
Reflexionando sobre todo
eso, con la experiencia de más de 40 años y con toda la vivencia que pesa sobre
mis hombros, solo consigo imaginar, que de una forma transversal, las personas
piensen que es mejor identificar las «enfermedades» en los niños, para que
el fracaso solo pueda ser atribuido a ellos
y no a sus padres. De esa forma, la culpa está en el «defecto de fabricación»
con que el niño llegó al mundo... lo que hace que todo sea más fácil para los
que tienen el poder de diseminar la idea.
Se mantiene así, aquel
discurso de que «somos óptimos, vencedores, campeones, pero infelizmente nuestro
hijo tienen eso, aquello y otro problema, y no rinde en la escuela... ¡Los
padres van enfermando a muchos niños que aunque no precisen de tratamiento, los
llevan a los terapeutas que durante largos años buscan la cura para la usencia
de enfermedad!
Mi pregunta es ¿¡todos van
a permanecer callados, sin defender a los niños!? El porcentaje de niños enfermos
es mínimo si comparado con el número de adultos enfermos, y con esas enfermedades
los adultos van creando una generación de niños «enfermos» de falta de atención.
Sí, porque un niño sin atención se enferma, un niño perseguido se enferma, un
niño sin cariño se enferma, Un niño sin límites se enferma... La gran mayoría de
las «enfermedades infantiles» son creadas por los adultos que decidieron no
educar a los niños. Tener un hijo es una construcción diaria que genera un ser
integral. No existe una fórmula pronta, pero lo que se sabe es que ellos son el
resultado final de la combinatoria de la familia de la cual forman parte.
¿¿¿Es difícil educar ???
¡Sí! Pero es posible. Todo los días, su hijo es otro hijo, porque los desarrollos
cognitivo y emocional son construidos diariamente. La afectividad también obedece
al mismo ritmo. ¿Usted quiere ser un «buen padre»? No se ilusione... da mucho trabajo.
Aprenda a conversar con su hijo, busque lecturas sobre el asunto, reuniones y
cursos actualmente disponibles. Nunca piensen que son «experts» en el asunto,
porque eso no existe. Los comportamientos de los padres son muy diversificados y
los ajustes tendrán que ser también amplios y atender una gama enorme de maneras
de actuar.
Pero, principalmente,
identifiquen lo que quieren para sus hijos, porque si solo desean buenas notas en
el boletín escolar, eso no resolverá los problemas del futuro. Aprender a ser
padre es una tarea difícil, pero vale la pena. Voy a continuar hablando sobre este
asunto en un próximo artículo.
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