sexta-feira, 30 de setembro de 2016

Leerles Cuentos a los Niños

¿Hasta cuándo? Siempre. Debemos contarles cuentos a los niños y a los adolescentes. Lo que variará serán los temas y la complejidad de los cuentos.
Este es un tiempo de afecto donde los padres necesitan estar próximos de sus hijos. ¿Será que conseguiremos tiempo para contarles el mundo a nuestros niños? Escoja los libros y vaya contando los cuentos gradualmente. Organice un programa de lectura y sus hijos les agradecerán. Escoja libros adecuados para cada edad y vea la posibilidad de abordar el desarrollo moral.
Después de leerles el cuento, pregúnteles sobre lo que han entendido y exprese sus comentarios. No espere que el niño comprenda totalmente lo que le ha leído. Lo comprenderá poco a poco. Cree un horario permanente de lectura, en un ambiente informal, permita que ellos hagan preguntas, pregunte usted también, pero no de forma cansadora. El tiempo del niño no es como el tiempo del adulto. La concentración infantil es de más o menos 10/15 minutos hasta los 7/8 años, después puede aumentar un poco más. Termine la lectura antes que el interés del niño se agote. Fantasee bastante lo que está leyendo hasta esa edad. Después de los 7/8 años los cuentos deben estar relacionados con el miedo, misterio y en la adolescencia introduzca los romances. No se olvide que los clásicos son siempre interesantes. Organice una lista de libros que quiere que su hijo conozca.
Recuerde que todo depende de un hábito y si usted lo crea en la infancia tendrá sus frutos en la adolescencia.
Sean padres contadores de cuentos. Vean si las escuelas tienen esa preocupación. El pensamiento simbólico va a depender de esos cuentos. Amplíe el mundo de sus niños. No deje pasar ningún día sin contar un cuento. El desarrollo de la inteligencia de su hijo le agradece.

Ahora la pregunta frecuente. ¿Qué libros elijo? La literatura universal está totalmente a su disposición. La literatura brasileña ofrece muchos cuentos maravillosos. Para los pequeños deben ser cuentos con bastante acción, después de los dos años, para el período simbólico la magia, después los misterios, cuentos de terror también son bienvenidos. Sienta el interés de sus hijos. No demore mucho tiempo. ¡Ah, no se olvide de Monteiro Lobato!

segunda-feira, 1 de agosto de 2016

Pequeño Notable


Es muy interesante analizar cómo un libro sobre un príncipe niño, creado por el francés Antoine de Saint-Exupéry sobrevive más de setenta años y aún figura como uno de los libros más leídos en las listas de los más vendidos. No son solamente los niños que lo leen.
Lo que está escrito en esa obra permanece actual y puede ser repetido por todas las generaciones. «Solo se ve bien con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos» muy lindo e importante para desarrollar en los niños la idea de entender sus propios sentimientos. Ver solamente lo que está en el exterior (apariencia) pierde sentido. Todos los adultos que buscan en la obra confort y ayuda, están escientes que «Todas las personas mayores fueron al principio niños” eso nos permite entender lo que los niños hacen de forma totalmente diferente que los adultos. Son frases líricas que podremos citar a través de los años que siempre serán actuales.
Es una forma de mostrar, realmente, que los niños pueden ver el mundo de forma totalmente diferente que los adultos.
Con gran delicadeza permanece en nuestros corazones. «Las estrellas son todas iluminadas... Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que algún día, cada uno pueda, encontrar la suya» Debe ser.
Terminando con un pensamiento que al llevarlo a cabo estaremos siempre pensando en los otros. «Tú te tornas eternamente responsable por aquello que cautivas».
Obra: «El principito» (en francés: Le Petit Prince) es una novela corta y la obra más famosa del escritor y aviador francés Antoine de Saint-Exupéry (1900-1944).

segunda-feira, 11 de julho de 2016

Proceso de destitución (Impeachment) de Profesores


Tengo certeza que en su época de escuela, cuando eran alumnos, pensaron muchas veces que algunos profesores no deberían estar dando clase. Y el problema continúa. Son profesionales de los que nadie sospecha. Nunca son evaluados por quienes reciben el servicio. Padres y gestores piensan que está todo bien y que los que no funcionan son los alumnos. Son perezosos, no estudian o no tienen competencia. ¿Será que no hay un error grave en esa evaluación? ¿Los niños no aprenden, no se alfabetizan y continúan siendo los culpados? Tenemos un sistema perverso. En las escuelas particulares los profesores tienen obligación de producir un resultado a todo costo. Penalizan a los alumnos, aplican pruebas, mandan para los servicios que viven alrededor de las escuelas (psicopedagogos, fonoaudiólogos, profesores particulares, psicólogos entre otros) la cobranza es dura. Ya en la Escuela Pública, el profesor no sufre sanciones y no es destituido como en las escuelas particulares, la cobranza es más personal y no existe feedback de las familias que poco participan. La población piensa que la Escuela Pública es gratuita. No saben cuánto todos pagamos con nuestros impuestos y que no es un favor que su hijo esté allí y que pueden cobrar el aprendizaje, pero no lo cobran y siempre culpan a sus hijos.
¿Cuál es la actividad de un profesor? Promover el aprendizaje y si él no ocurre su deber no fue cumplido, ¿cuál sería la solución?  No deberíamos tener ningún funcionario que no fuese evaluado ni que tuviese un empleo vitalicio. No consiguió cumplir con su deber salga y dé lugar a otro profesional más capacitado. Esa debería ser nuestra máxima.
Los propios alumnos podrían evaluar sus profesores lo que colocaría a todos en alerta para promover el bienestar social. A los profesores, en general, no les gustan sus alumnos, no tienen placer cuando están en la clase por ese motivo, en el servicio público siempre intentan ir para servicios administrativos o pedir licencia lo que significa que no estarán dando clase. La población, en general, no sabe cuántos profesores se encuentran en esas situaciones especiales.  Vamos a organizar una gran evaluación para elegir los más capacitados y que amen, verdaderamente, la profesión.
Los directores deberían tener coraje de preguntarles a sus alumnos cuáles son los profesores que deberían sufrir el proceso de destitución (impeachment) y presentar los resultados para ver las modificaciones que ocurrirán en las escuelas.
¿Ustedes conocen algún otro profesional que no sea evaluado? Solamente los profesores tienen ese privilegio y ni saben que lo tienen.
En nuestra sociedad desde el más simple funcionario hasta el presidente de la república, todos deben ser evaluados. Los profesores tienen mucha culpa del actual estado de nuestro sistema educacional.

quinta-feira, 23 de junho de 2016

Escuela y Creatividad



Estamos llegando al colapso en las escuelas. Los adolescentes no quieren ir a la escuela o no les gusta. ¿Qué estaría sucediendo? Las escuelas no corresponden a sus deseos. Van única y exclusivamente por obligación. ¿Será que la Escuela tiene que ser tan mala? ¿Será que los educadores no saben hacer algo más interesante? Pienso que saben, pero los padres desean algo retrógrado que los remita al siglo pasado. Quieren que las escuelas llenen las cabezas pensantes de sus hijos con gran cantidad de «conocimientos» que no van a servir para el próximo siglo. ¿Qué precisan los niños? Vamos a pensar e intentar ver el futuro. Su hijo va a precisar, realmente, ser creativo. Si en las escuelas enseñan que para las preguntas solo existe una respuesta, nadie piensa más en nada. Los currículos son segmentados y no apuestan en los niños. Los exámenes son preparados para trabar la imaginación. En los currículos no se les da ninguna importancia a la música o a las artes. Son limitados y repetitivos. Los profesores son determinantes en la estimulación de las habilidades de los niños y como su formación es muy pobre no tienen esa competencia. Los padres a su vez están muy preocupados con la sobrevivencia y no les sobra tiempo para acompañar el desarrollo de sus hijos. ¿Y ahora? Los jóvenes están hastiados y necesitando mucho estímulo en esta sociedad altamente competitiva.
No podemos culpar a la tecnología por ese cuadro. Las escuelas deben, urgentemente, modificar sus currículos y el entrenamiento de sus profesores. Tenemos que enseñar a crear y así, desarrollar la inteligencia.

¿Dónde está la innovación? En la diversidad. Cuando el pensamiento es homogéneo nada sucede de forma diferente. Pero no vamos a pensar que la creatividad es un proceso aleatorio. No, es necesario tener mucha disciplina. Vamos a pensar creativamente para pedirles a los niños y a los jóvenes que para cada pregunta encuentren, por lo menos, tres respuestas. El mundo va a ser cada vez más creativo. ¿Usted tiene alguna idea para promover la creatividad? Sugiero una que siempre funciona muy bien. TRABAJO EN GRUPO.

quarta-feira, 13 de janeiro de 2016

Valores e ética.


Es muy grave lo que está sucediendo en nuestra sociedad y eso debe estar influenciando el comportamiento general de la comunidad.
Los padres no están controlando a sus hijos y permitiendo que hagan lo que quieran. Los niños van para ambientes públicos e incomodan a todos sin que nadie reclame porque piensan que hacerlo sería políticamente incorrecto. «Los niños deben hacer lo que quieran». Errado. Vivimos en sociedad y somos regidos por leyes que debemos obedecer y los niños deben ir incorporándose a la sociedad y aprender a vivir respetándolas. Esos niños serán adolescentes sin normas sociales y entonces comenzarán las reclamaciones. Debemos saber ver que nuestros hijos crecen.
Los niños cuando son llevados a ambientes especiales (teatro, cine, fiestas, ballet) presentan un comportamiento totalmente aleatorio. Corren, no respetan el espectáculo, comen, beben, conversan alto, usan el celular y se pelean. No notan que hay otras personas y no reciben reprimendas de los adultos que los acompañan. Me gustaría interferir y hablar con esos adultos y decirles que están criando vándalos para la sociedad futura, pero mi hija piensa que puedo estar exponiéndome porque las personas no creen en la educación.
¿Qué podemos hacer? ¿Cómo están esos niños en sus escuelas? ¿Será que son muy represoras y por eso los padres liberan todo? O ¿será que los alumnos hacen lo que quieren porque están pagando? No sé, pero la situación es muy seria.
Vamos a educar a los niños desde la más temprana edad. Negar un juguete, negar un deseo. La frustración también forma parte de la vida y del desarrollo cognitivo y afectivo.
Si los padres no consiguen educarlos, ¿cómo esos niños van a entrar en la sociedad competitiva? Todo parece muy gracioso hasta los 4/5 años, después se transforma en algo un poco incómodo hasta que en la adolescencia es insoportable y en la vida adulta la persona es vista como pesada. La profesionalización de sus hijos va a depender de los límites adquiridos cuando eran pequeños.
Dejar todo en las manos de la escuela no funciona porque la mayoría de ellas se preocupa con la enseñanza de contenidos y está preocupada con la cantidad de cosas que el alumno sabe y no con las relaciones con los colegas.
Las situaciones se suceden y los niños no reciben ninguna reprimenda. Gritan en ambientes donde no deberían, corren y les pegan a los jóvenes y a las personas de edad. No se disculpan y sus padres no dicen nada. Interrumpen las conversaciones de los adultos para poder ser escuchados (no esperan) y simplemente los adultos le dedican toda su atención como si fuesen el centro del universo. Eso no es amor, es desamor. Los padres no están preparando a los niños para vivir en sociedad.

Es urgente educar a los niños con amor e inteligencia, caso contrario, ellos sufrirán mucho en la vida.

domingo, 18 de outubro de 2015

2021

Hasta el año 2021 40 % de los profesores de la red pública se jubilarán. De acuerdo con estudios realizados, las personas que entrarán no serán suficientes porque la búsqueda por lugares en esa carrera es cada vez menor. ¿Será que nadie más quiere ser profesor? ¿Será que el desinterés político llegó a los jóvenes que buscan carreras más glamurosas que traen mejores resultados financieros? Puede ser, pero Brasil ya pasó por situaciones mucho más críticas y vive una realidad donde muchos profesores no tienen la formación necesaria para las disciplinas que enseñan.
Aquí tenemos que usar la opinión del Prof. Lauro de Oliveira Lima y utilizar un método a prueba de profesor. El profesor será apenas un animador y los jóvenes van a aprender a través de investigaciones e intercambios (dinámica de grupo) entre ellos. No podemos esperar que la formación de los profesores mejore porque no es un proceso rápido y podemos perder generaciones esperando. En los años 50 / 60 mi padre recorría todo el Brasil dando cursos de CADES para formar profesores en poco tiempo y poder mantener vivo el sistema. ¿No sería este el momento de retomarlos para encender la llama de nuestra educación?
Los profesores que se van a jubilar tienen coraje de decir que «están dejando el sistema peor que cuando entraron». ¿Será que no entienden que ellos fueron la causa? ¿Qué dejaron de hacer? Si cada uno hiciera su parte el cambio sería estructural. Nada disculpa que un profesional diga que no hizo nada porque no pudo. ¿Quién lo vigiló tan bien? No es verdad. No hizo nada porque no sabía, no quería y pensó que nadie iba a culparlo. Yo los culpo, sí. Cada profesor tiene su culpa dentro de un sistema fallido en el cual podríamos estar formando grandes hombres y estamos dejando salir una masa de analfabetos funcionales y mediocres que no le agregan nada al país.

¿El único culpado es el gobierno? No. Todos tenemos una participación efectiva. Fui al CIEP (Centro Integrado de Educación Pública) que hoy lleva el nombre de mi padre Lauro de Oliveira Lima aquí, en Rio de Janeiro (Río das Pedras) e invité a los profesores de cerca de 2600 alumnos a participar de un curso de formación de profesores que nuestra escuela realiza. ¿Cuántas personas aparecieron? Dos profesores y una auxiliar. El caso es grave. El profesor pasa en un concurso público y piensa que no debe estudiar más y después es solamente esperar la jubilación. ¿Ya vieron la corrida para ser profesor de las redes públicas? Será que quieren, realmente, ser profesores o no quieren tener un jefe y ni responsabilidades. ¿Cuántas faltas? ¿Cuántas personas que no hacen nada? El sistema está arruinado.

terça-feira, 21 de julho de 2015

«Escuela en exceso les hace mal a los niños»



«Escuela en exceso les hace mal a los niños». Afirmación de Eduardo Sá, psicólogo. El primer impacto al oír esa aseveración es muy fuerte. ¿Cuál será el mensaje del psicólogo para los padres y profesores? A lo largo de su artículo vamos entendiendo a lo que se refiere. La escuela de la cual él trata, realmente, les hace mal a los niños aunque permanezcan en ella durante poco tiempo. Es una escuela aburrida y sin creatividad en la cual el niño no es el agente de su aprendizaje. Ese tipo de escuela es contraproducente, y los niños deberían ser protegidos de ese tipo de institución. Dice él: «jugar es tan esencial como aprender», pero ¿quién ha dicho que la escuela no debe ser un juego permanente? El juego debe ser el centro de la pedagogía moderna. Podemos aprender jugando. El trabajo de los niños es jugar. Todas las tareas que no sean lúdicas no atienden las características infantiles. Las escuelas, en general, no permiten que los niños tengan contacto con sus pares. Los colocan en bancos, formando filas delante de un maestro/profesor que les da la clase. Ellos necesitan estar en dinámica de grupo conversando con los otros niños. El maestro/profesor debe apenas orientar la actividad.
La familia a la cual se refiere el autor del artículo, anteriormente citado, no existe más en nuestra sociedad. Los padres están trabajando y no tienen tiempo para cuidar de su prole. Los padres son ejecutivos y no están en casa cuidado de los niños. El gran movimiento es transformar a la escuela tradicional en una escuela piagetiana en la cual el papel fundamental es de los niños y jóvenes. El maestro/profesor es el técnico del equipo. No juega, deja que los niños jueguen. Jugar deberá ser parte integrante de todas las actividades y la vida debe ser trabajada a todo momento. La vida de los niños debe estar vinculada a la escuela. Esa debe ser su actividad fundamental. No debería existir la llamada escuela propiamente dicha. ¿Cuál es esa escuela? Es la escuela tradicional que solo se preocupa con la transmisión de conocimientos (contenidos). Es una institución impenetrable con maestros/profesores que se consideran dueños del conocimiento, que aplican muchas pruebas colocando a los niños en un estado permanente de estrés. La escuela debe estar vinculada al mundo. Los niños deberían salir por lo menos de 15 en 15 días hacia afuera de los muros de la escuela. Comparar lo que hacen en la escuela con la vida.
Los deberes escolares son un gran problema. Y, realmente lo son. Se manda para casa todo lo que la escuela no consiguió enseñarles. Pasan, entonces para los padres o acompañantes, el papel de entrenar a los niños. ¿Cómo deberían ser los deberes escolares? Investigaciones para conocer el mundo.  Actividades que los niños puedan realizar sin la ayuda de los padres. Deben llevar a la escuela sus experiencias familiares.  El niño debe ir a la Escuela como si fuera a una fiesta, porque es donde se juega y se descubren cosas nuevas y donde se encuentra con los amigos. Repetir no es el papel de la escuela. Allí debería ser siempre el centro de la creatividad. Todo aquello que es repetitivo ya puede estar en la computadora, no es necesario que el niño lo grabe en su cerebro. Tenemos que optar entre la reproducción o la transformación. Título de un libro del Prof. Lauro de Oliveira Lima en el cual debate modelos de escuelas.
La valoración de la participación de cada alumno está vinculada a su trabajo en dinámica de grupo. Todos deben hablar y oír. Cada niño tiene una experiencia que debe ser transmitida a sus pares. Discutir, conversar, evaluarse mutuamente, ese es el papel fundamental de la Escuela.
Las reglas y las responsabilidades individuales hacen que los niños sean más autónomos y libres. Esa es la escuela que no les hace mal. La participación de los padres debe ser intensa para que los maestros/profesores se sientan apoyados en sus acciones.
En una escuela organizada así, los niños nunca fracasan. Ellos apenas demuestran el nivel en el que se encuentran. Las notas nada dicen sobre el desarrollo, señalan apenas una etapa. El desarrollo debe ser medido a través de las soluciones que el niño produce al resolver los problemas presentados. Cada solución tiene un grado de desarrollo incluido en ella. Lo que se debe evaluar constantemente (observaciones diarias de los niños) es su nivel de desarrollo cognitivo.
Una gran interacción de los padres con la escuela contribuirá al desarrollo de la moral y de esa forma desarrollaremos personas honestas, humildes que no tengan miedo de errar y entiendan que pueden vencer con la ayuda de los demás.
Concluimos, entonces que el modelo actual de Escuela es un modelo muy atrasado y no justifica que los niños permanezcan largos períodos presos en una estructura que no les ofrecerá ninguna de las novedades del siglo XXI. Esa escuela, sí que les hace mal.
Pensamos que el niño debe estar en un ambiente rico en experiencias y que sea siempre lúdico.
Esa escuela autoritaria y que solo se preocupa con contenidos ya está realmente superada, pero está presente en casi todos los rincones del planeta.